miércoles, 27 de julio de 2022

 


 

 

 

 

 

MATEO YUPANQUI “El Diablo Mateo”:

 MITO O REALIDAD

 

Ruyer Espinoza Yupanqui

 

 

 

Las expresiones y manifestaciones culturales  de nuestros pueblos que se transmiten de generación en generación, nos permiten apreciar fenómenos o elementos muy importantes para la comprensión de la cosmovisión andina; pues los saberes ancestrales trasmitidos por la tradición oral, tienen el propósito de difundir conocimientos y experiencias a las nuevas generaciones, y a su vez actúa en su área geográfica como el vínculo de un pasado histórico común manteniendo lazos de identidad cultural, de esta manera se genera un proceso de mestizaje entre lo hispánico y lo andino, dando lugar a una reelaboración cultural con nuevos matices.

La comunidad andina en base a la interpretación de sus propias experiencias o vivencias, está recuperando y redescubriendo las relaciones energéticas entre el hombre y la naturaleza a través de su singular existencia generacional histórica, para modelar su espíritu con las enseñanzas del pasado, en todo lo que tienen de grandioso, a fin de exaltar el concepto de la propia cultura. 

 

     Sumbilca, un sentimiento para los sumbilcanos. "Nada hay tan dulce como la patria y los padres propios, aunque uno tenga en tierra extraña y lejana la mansión más opulenta" (Homero)


           La historia del Diablo Mateo es una narración tradicional trasmitida en forma oral de generación en generación de hechos imaginarios y sobrenaturales entremezclados con realidad que sucedieron en la comunidad de Sumbilca, provincia de Huaral.

La “leyenda del Diablo Mateo” está basada en el relato de la vida de un personaje real impregnado de una verdad desconocida pero también deformada o muy exagerada por el imaginario popular.

En efecto, el carácter fantástico que la población vernácula atribuye a la historia de Mateo Yupanqui, ha acabado con su parte de realidad, tornándola en leyenda. Pero a pesar de ello el pueblo sumbilcano reconoce en Mateo Yupanqui a un personaje inolvidable e imprescindible en la historia local. Clara demostración es que la calle principal del pueblo de Piscocoto, caserío de Sumbilca, lleva actualmente su nombre.

El profesor sumbilcano Edilberto Espinoza Padilla, en uno de sus acostumbrados diálogos reflexivos con sus alumnos de la Escuela 425, decía: “Nadie debe dudar de la real existencia de este hombre llamado Mateo Yupanqui, nacido en Sumbilca, y que por su probada educación y amor a la justicia encabezó un movimiento reivindicador en favor de su pueblo”.

La presentación de esta “leyenda” es para explicar los hechos históricos ocurridos en la época colonial, durante la composición de tierras y litigios comunales en la comunidad de Sumbilca; sin duda, esta es la parte que hace creíble a esta historia, porque se ubica en un espacio y tiempo real definido. La comunidad de Sumbilca es el elemento central, es el espacio donde sucedieron los hechos, y el tiempo histórico se ubica por los años de la guerra independentista, época de dura lucha por la liberación de la invasión española.

Existe abundante documentación confirmatoria que durante la época colonial se agudizaron los problemas entre los pueblos vecinos de Sumbilca; en efecto durante dicha periodización histórica se llevaba a cabo un proceso de composición de los linderos comunales. Sumbilca poseedora de grandes extensiones de tierras, se encontraba seriamente amenazada por la apetencia de los pueblos vecinos; aquí es cuando aparece Mateo Yupanqui para salvaguardar los intereses sumbilcanos.


Cucacalle, es un paraje serrano impregnado de misterio, de magia andina, y quizás un espacio de mucha energía magnética donde ocurrieron sucesos increíbles, de allí que se conservan creencias populares ancestrales; es en este lugar por donde recorría el “El Diablo Mateo’’ con sus banda musical conformado por otros “diablos”, camino a Coillao.

Mateo Yupanqui, tuvo existencia física, verdadera y efectiva hacia finales del siglo XVIII, probablemente su nacimiento sería en Sumbilca al rededor del año 1788, por el fresco recuerdo que se tiene de él, y por las vestimentas y otros objetos que dejara, y que hoy se encuentran en poder de los herederos de su biznieto directo don Raymundo Yupanqui C. Del mismo modo, por la documentación hallada en el Archivo General de la Nación, sobre los juicios de tierras comunales de aquellos años; está probado que don Mateo Yupanqui, como dirigente comunal representó incansablemente a la comunidad de Sumbilca frente a las amenazas de las comunidades vecinas, por ello se dice que fue envenenado por comuneros raumeños, temiendo que Mateo Yupanqui por su gran habilidad podría ganar para Sumbilca las tierras de Ingasuyo; aunque otra versión sostiene que fueron los marqueños porque tenían un pleito de muchos años, por las tierras de Coscay, registrándose querellas durante los años 1657, 1787 y 1826.

El 18 de marzo de 1645, el virrey Mancera comisionó al Corregidor de la Provincia de Canta, don Manuel de Castilla, para la visita, venta y composición de tierras en dicha jurisdicción (A.G.N. Ms Cit. Leg. 270. C: 1020 fol. 81.- La visita de Pedro de Meneses –1644). A mediados del siglo XVIII se realiza la segunda composición de tierras comunales en el Perú, con ella se modifica parcialmente la demarcación del territorio sumbilcano. De acuerdo a las disposiciones coloniales durante la repartición de tierras, Sumbilca no podía aspirar a la posesión del maizal de Coillao, ya que se le había dado el maizal de Piscocoto, quedando Coillao como tierra excedente, por lo cual fueron dadas legalmente a la comunidad de Pampas, que carecía de tierras bajas. Pero los sumbilcanos no renunciaron a tenerlas por lo cual iniciaron un litigio, que al parecer por los años próximos al 1825, los sumbilcanos dirigidos por el legendario y héroe de la guerra de la independencia, el Sub Teniente de Graduación don Mateo Yupanqui, echaron definitivamente a los pampasinos de Coillao.

Al parecer por las cercanías de 1750, la comunidad de Sumbilca vende  a Rauma  las  tierras de  Ingasuyo por  motivo que los raumeños contaminaban las aguas del río con los desechos de los minerales que extraían de las minas de la parte alta. Los huandarinos igualmente perjudicados por el agua contaminada vendieron a los raumeños el maizal de Capia en un celemín de escudos de plata. Años después los sumbilcanos encabezados por el legendario Mateo Yupanqui, trataron de recuperar las tierras de Ingasuyo, fracasando en su intento por el asesinato del líder sumbilcano.

A fines del siglo XVIII se produce un largo litigio entre Sumbilca y las comunidades de Huándaro y Rauma, a razón que las segundas se habían apropiado de unas tierras de Sumbilca en el paraje de Acull. Al parecer este pleito lo perdió Sumbilca ya que en la actualidad no tiene la posesión de dichas tierras.

 

Paraje de Cullutrume, al pie de los predios de la milenaria ciudadela de Wancavirga


 

LA LEYENDA DEL DIABLO MATEO

(Tradición de la Comunidad de Sumbilca.)

 

Rescatado y narrado por el Profesor Arcadio Arteaga León, natural de Pállac –Huaral; publicado en “Mitos y Leyendas Andinos”, Lima -1976.

 

           La Comunidad de Sumbilca está asentada en ambos lados de unas suaves lomas en que remata un contrafuerte de la cordillera de los andes. La formación de esta Comunidad ha sido harta azarosa hasta convertirse hoy en día en una de las más importantes y densamente pobladas en la provincia de Huaral. En la época colonial los españoles tuvieron el buen cuidado al repartir las tierras comunales para que no faltase a ninguna. Se entregó parcelas para el cultivo de las papas y en las zonas bajas para el sembrío del maíz, ambos productos base y sustento de la alimentación indígena. Por eso, a veces el maizal de un pueblo estaba enclavado en la jurisdicción de otra Comunidad, porque sólo así podían dotarle de tierras aptas para el cultivo de este cereal. Esto es  lo que sucedía con la comunidad de Pampas que  tenía su maizal de COILLAO asentada dentro de la jurisdicción de Sumbilca. Desde luego los sumbilcanos no miraban con buenos ojos esta vecindad y vanamente habían tratado de expulsar a los pampasinos, hasta que apareció el DIABLO MATEO.

 

Llamaban el Diablo Mateo al hijo de una sumbilcana que vivía en el paraje de CURAC – CALLE, lugar vecino al maizal de Coillao y que la conseja popular daba como hijo del ayuntamiento de la sumbilcana con el diablo. Pues el niño de cuerpo deformado, manos toscas, pies desmesurados, tenía además actitudes raras y fuera de lo natural. Así aprendió a leer sin tener escuela, sacaba árboles de un solo tirón, desgajaba pedrones que otros no podían ni moverlo, levantaba un saco de papas con una sola mano, podía escribir y firmar con los pies. Cuando Mateo creció y llegó a la plenitud de sus fuerzas, convocó a los sumbilcanos para apoderarse de COILLAO y marchando a la cabeza de ellos bajaron al maizal donde estaban precisamente en pleno sembrío del maíz los pampasinos. Mateo desafiante ordenó parar las yuntas que trabajaban y a retirarse inmediatamente a los pampasinos. Como éstos no le hicieron caso, entró a la chacra y con una mano aventaba a la yunta a un lado y con la otra mano al gañan lejos al otro lado. Cuando los pampasinos le atacaron en carga montón, bastó que Mateo los tocara para dejarlos privados en el suelo. Los demás huyeron para no volver más.

 

 

INTERPRETACION DE LA LEYENDA

 

NACIMIENTO:

Hijo de una pastora sumbilcana conocida como Juana Yupanqui, que vivía en el paraje de Curacalle, y del diablo. Se desconocía al padre.

 

EXPLICACION:

Hay indicios que hacen suponer que el padre pudo ser un personaje de tipo español o mestizo que vivió al margen de la ley, quizás un pishtaco1 o un salteador. En aquellos años de profunda fe religiosa donde la moral era lo primordial, un hijo ilegitimo era mal visto, por lo cual se inventó una paternidad fantástica.

 

 RASGOS FISICOS:

Tenía manos y pies grandes, con abundante bello, cuerpo deforme; en suma, era muy diferente al común de los sumbilcanos.

 

EXPLICACION:

Mateo Yupanqui posiblemente mestizo tenía la fisonomía del tipo español, claro está no semejaba para nada al común sumbilcano de aquellos tiempos, con profundos rasgos físicos andinos.

 

SU COMPORTAMIENTO:

Tenía costumbres y actitudes raras que no eran normales. Aprendió a leer y a escribir sin ir a la escuela; era sumamente hábil y muy inteligente.

 

EXPLICACION:

Para los sumbilcanos lo normal era lo que ellos hacían desde sus ancestros. Los conocimientos hispanos que adquirió prueban que Mateo frecuento a su padre posiblemente oculto en el paraje de Curacalle.

 

FICCION Y REALIDAD:

Tenía una fuerza descomunal, arrancaba arboles con una sola mano, levantaba enormes peñascos y al solo contacto con sus manos a sus enemigos los dejaba privados de conocimiento.

 

EXPLICACION:

Cuando es difícil de definir dentro del imaginario popular, sin lugar a dudas es cuando lo sobrehumano, lo sobrenatural, lo fantástico se constituye en el aderezo imprescindible en toda la historia que escapaba a la comprensión del pueblo. El temor a lo desconocido constituía una forma de amenaza, por eso de la conceptualización y visualización del trauma cultural, que se acentuó en el colectivo, principalmente de los moradores vecinos al pueblo de Sumbilca.

 

 

 

(1 )   La leyenda del pishtaco o pishtakuq como asesino "degollador", surge entre la población de los Andes Centrales peruanos (Junín, Huánuco, Pasco, Ancash y la sierra de Lima)   https://es.wikipedia.org/wiki/Pishtaco

 

 

El arqueólogo Pedro Eduardo VILLAR CÓRDOVA, encontró evidencias que los pishtacos  existieron  en  cuevas  próximas  a  San Agustín de  Pariac, Huayopampa,

Las culturas prehispánicas del departamento de Lima (1935)”

El pishtaco suele ser un hombre blanco y, menos corrientemente, un mestizo. La visualización más antigua de esta figura es la de un hombre blanco, alto, barbudo con cara repulsante, vestido de hábito de convento provisto de una chapuza. Estudios Latinoamericanos (2019) “La figura del pishtaco andino”


Centro poblado de Piscocoto, maizal del pueblo de Sumbilca


MATEO YUPANQUI:
LIDER SUMBILCANO CONVERTIDO EN LEYENDA

Por Alejandro Grados Sánchez (*)

 El tercer líder sumbilcano, aunque legendario, pero importante fue don Mateo Yupanqui, apodado “Diablo Mateo”, ancestro de mi primo Pedro Yupanqui, mi familia materna. Mateo Yupanqui un personaje nacido en Sumbilca, hijo de mujer sumbilcana; aprendió a leer y escribir en su propio pueblo, aprendió con sus padres y paisanos a conocer el inmenso territorio de su comunidad; celoso contra los invasores advenedizos que pretendían las tierras de Sumbilca.

 Supuestamente fue un dirigente de la comunidad, que infundía respeto y autoridad de mando, sobre todo tratándose de la seguridad del territorio comunal sumbilcano. También cuenta la leyenda que tenía una talla alta un poco más de la media, y dotado de una gran fuerza física para defenderse de sus adversarios. 

 Aquí reseñamos una de sus hazañas más importantes que realizó en defensa de la integridad de nuestras tierras comunales, que nos debe servir de ejemplo para defendernos de los invasores traficantes de tierras de nuestro territorio, como Pisquillo, Saume, Santo Domingo, Vilca, Huayo, en la zona costera.

 Sucedió una vez cuando Mateo Yupanqui, siendo hombre maduro; Sumbilca tenía problemas de tierras con la comunidad de Pampas, que pretendían la posesión de las tierras de Coillao-Ashapampa. Los pampasinos, muy decididos habían tomado posesión de dichas tierras. Es en pleno invierno, cuando la tierra estaba húmeda la parcelaron y sembraron maíz. Enterado de ello, Mateo Yupanqui, convoca a los comuneros sumbilcanos a una reunión de emergencia y ordena el desalojo total de los intrusos bajo responsabilidad de quien no asista en defensa del territorio comunal. Los pampasinos enfrentaron el desalojo; hubo enfrentamiento cuerpo a cuerpo, y Mateo Yupanqui era el que más muertos dejaba durante la pelea, y los pocos invasores que quedaron fugaron del lugar. Los muertos que quedaron fueron arrojados al Rio Añasmayo, por órdenes de Mateo Yupanqui.


 (*) Don Alejandro Grados Sánchez, natural de Sumbilca, colaborador de la Revista Avanza, entrega este aporte no publicado sobre pasajes y sucesos más relevantes en la vida de un personaje histórico como Mateo Yupanqui. Lo señala como tercer líder sumbilcano, junto a Esteban Erazo e Isidro Vilcachagua.


 Publicado por RecearchGate, Discover scientific knowledge and stay connected to the world of science.

https://www.researchgate.net/publication/362242293_Raices_de_mi_Pueblo_Peru

Raíces de mi Pueblo Perú Serie No. I- 001 2022-07