miércoles, 18 de abril de 2018

LINDEROS DE LA COMUNIDAD DE SUMBILCA


LIMITES  DE LA COMUNIDAD DE SUMBILCA

El primer título inmemorial de la Comunidad de Sumbilca, llamado “Título de la Conquista”, arreglado en el año 1604, señala los linderos  con la vecina comunidad de Marco por “Huanacray”, Juniac, Allcoderpán, Biscapucro, Quilcaycocha, Tarocoscay, Tinyagüaren, Llaumay, Cucurhuay, Shullca, Cocachacra y Maquillas en la quebrada de Arhua.


Más tarde en el año 1657, en una querella de Sumbilca contra el pueblo de Marco por haberse apropiado de varios terrenos en Tarocoscay, se ratifican estos límites por Juniac, Allcoderpán, Quilcaycocha y Tarocoscay. Este problema con la comunidad de Marco trascendió hasta finales del siglo XVIII.

El año 1787, la comunidad de Sumbilca apela al Juez Subdelegado de Canta, reclamando que los comunes de Marco, habían sorprendido con engaños al Corregidor Jurídico para obtener un fallo favorable sobre el litigio de Coscay. Al parecer este pleito finalmente fue ganado por la comunidad de Marco, debido a que actualmente tiene la posesión de dichas tierras litigadas.

En lo que sería los linderos con la desaparecida comunidad de Ama, que  actualmente pertenece a Quipán, y a la hacienda colonial de Pacaybamba, el Título de la Conquista señala a Pingullungo, Pacaybamba y Ayacoto. Entendiéndose que los dominios de la comunidad de Sumbilca comprendían solo los cerros del lado derecho del valle de Pacaybamba, toda vez que el valle mismo era parte de la mencionada hacienda.

De acuerdo a disposiciones coloniales durante la repartición de tierras, Sumbilca no podía aspirar a la posesión del “maizal” de Pacaybamba, ya que se le había dado el maizal de Piscocoto, quedando Pacaybamba como tierra excedente y puesto a la venta, originándose de este modo la hacienda de Pacaybamba. En los primeros años de la Colonia esta hacienda perteneció a la familia de Martín Pizarro, tío del conquistador Francisco Pizarro, estando demostrado que un miembro de esta familia, don Manuel Pizarro (nieto de Rodrigo Pizarro) se estableció en el pueblo de Marco el año 1648.

El año 1813, la hacienda de Pacaybamba tenía una población multirracial de 35 personas entre blancos, mestizos, indios y negros; estaba administrada por los yanacones José Ponciano Campos y Paula Ortíz, esposos ellos, del vecino pueblo de Ama.

Durante la guerra de la Independencia esta hacienda se encontraba en quiebra por falta de agua y por la situación de la guerra, pues por Pacaybamba se desplazaron los generales O’rrelly, Canterác, Álvarez de Arenales y Bolívar con sus respectivos ejércitos robando y depredando todo lo que podían. En las postrimerías del siglo XIX, la hacienda Pacaybamba fue comprada por la  Comunidad de Sumbilca a su propietario de entonces don Antonio Rossel.

Regresando al Título de la Conquista, por la zona oeste los linderos de Sumbilca eran “..entrando a las lomas de Ayacoto, Ichincoto, Leclespampa, Chunpampa (Poricocha), hasta Vilca” en la quebrada de Chancay.

Volviendo atrás un poco en el tiempo, a mediados del siglo XVIII se realiza la segunda composición de tierras comunales en el Perú, con ella se modifica parcialmente la demarcación del territorio sumbilcano. Los cerros eriazos como Quilca, Cresta, Cerro Viejo, Santo Domingo, Raquenque y las quebradas áridas de Rio Seco, Colorado, Puga Punta, Saucecito, Condorpiana, Huanchúy, Polvareda, Callán, Ocón, Pisquillo, Pumahuaca y Piedra Parada que no eran aprovechadas por la haciendas del valle bajo fueron dadas a la comunidad de Sumbilca, llevando así sus linderos hasta Pisquillo y Rio Seco.

En 1909, se produce un incidente entre Sumbilca y la hacienda Palpa, a causa que el dueño de esta, don Benjamín Bizquerra valiéndose de sus influencias políticas pretende la posesión de Pisquillo. Los sumbilcanos armados con palos que ocultaron entre sus ropas acordaron recuperar Pisquillo que se encontraba custodiada por un pelotón de gendarmes. Finalmente, aunque por pocos años, los sumbilcanos que tenían en regla sus títulos ganaron este pleito. Es así que hasta el año 1920 una comisión de comuneros sumbilcanos enviados por la comunidad llegaba hasta Pisquillo para renovar los hitos fronterizos, que consistía en una cruz de madera enterrada sobre la cual se levantaba una peana de piedras.

El año 1921, coincidiendo con la traición del Síndico Apoderado E. Santos Pérez que había desaparecido valiosos documentos de la comunidad de Sumbilca, las tierras de Pisquillo fueron dadas al olvido, lo que aprovecho Palpa para presentarlas como suyas. Legalizando esta apropiación el 20 de noviembre de 1940 por el Congreso de la República al crearse el distrito de Aucallama, al que anexa las tierras de Pisquillo, Quilca y otras del valle de Pacaybamba.

Por la parte del río Chancay el referido Título de la Conquista menciona como linderos de la comunidad de Sumbilca a Vilca, Huayo y Añasmayo. De la misma manera entendiéndose como territorios sumbilcanos los cerros y faldas de la margen izquierda del río, como Raquenque, Tárioc, Piedra Blanca, Carrizal, Picay, Cerro Burro y desde el punto de Vilca Baja a 960 metros de altitud hasta el puente del río  Añasmayo.

Durante la colonia las tierras irrigables de esta parte del valle como Vilca, Huayo, Colcapampa, Alancho a las que se unían Conchar y Collas tuvieron una posición multicomunal, siendo aprovechadas en común por las comunidades vecinas en la cría y aclimatación de ganado vacuno español. Hacia el año 1890 la estancia de Vilca fue comprada por el ciudadano chileno Manuel Ramos a su propietario el Teniente Coronel Mariano Vargas, héroe de la guerra con Chile.

Por la parte del río Añasmayo, el Título de la Conquista señala los linderos por los puntos de Alancho, Caracusi, Caracalzón, Yahuana y Toma. Aquí nos detenemos un momento para rescatar un hecho importante. Una extensión indeterminada de tierras en el maizal de Coillao fueron dadas legalmente en una composición de tierras a la comunidad de Pampas, que carecía de tierras bajas y además porque representaba un excedente para Sumbilca. Al parecer en los años próximos a 1825, los sumbilcanos dirigidos por el legendario y héroe de la guerra de la independencia, el Sub Teniente de Graduación don Mateo Yupanqui, echaron definitivamente a los pampasinos de Coillao. Continuando con los linderos, después de Toma el referido Título de la Conquista menciona a Chincay, Huactapunco, Coconhuaylla, Pallpán y Capilla Vieja junto al maizal de Llancay.

Al parecer por las cercanías de 1750, la comunidad de Sumbilca vende a Rauma las tierras de Ingasuyo por motivo que los raumeños contaminaban las aguas del río con los desechos de los minerales que extraían de las minas de la parte alta. Los huandarinos igualmente perjudicados por el agua contaminada vendieron a los raumeños el maizal de Capia en un celmín de escudos de plata. Años después los sumbilcanos encabezados por el legendario Mateo Yupanqui, trataron de recuperar las tierras de Ingasuyo, fracasando en su intento por el asesinato del líder sumbilcano.

De Capilla Vieja en Acull, los, linderos de la conquista siguen por Huancayoc, Huiruma, Ausahpampa, Hunochaquin, Potacacarpa, Atashaulli, Quiquijirca, Shucsho, Rupaypampa e Icanjirca en Huanacray.

A fines del siglo XVIII se produce un largo litigio entre Sumbilca y las comunidades de Huándaro y Rauma, a razón que las segundas se habían apropiado de unas tierras de Sumbilca en el paraje de Acull. Al parecer este pleito lo perdió Sumbilca ya que en la actualidad no tiene la  posesión de dichas tierras.

Hoy en día la comunidad de Sumbilca reconoce como sus límites oficiales, por el norte los pueblos de Chaupis, Pallac y Huayopampa, teniendo como línea divisoria el cauce del río Añasmayo hasta la toma de riego del fundo de Colcapampa, que sale del río Chancay colindando con las comunidades de San Agustín de Huayopampa y Pampas. Por el este con los pueblos de Rauma y Huándaro, siendo la línea divisoria la quebrada de Auquimanta (Lucma), Auras y los hitos demarcados hasta Shucsho  y Yacto. Por el sur con los pueblos de Marco y Quipán, siendo la línea divisoria la quebrada de Ullacaca, Llaumay, Cucurhuay, Shulca, Maquillas, Shimay y siguiendo el cauce del río Pacaybamba. Repasando esta parte, en dirección noreste por la quebrada de Pacaybamba, pasando por la parte baja de los cerros de San León, Puyhuán hasta llegar al caserío de Maraynioc; de aquí prosigue en dirección sudeste por la quebrada Shimay pasando por Ama y parte baja del cerro Rupay Pampa hasta llegar al cerro Allapicho; siguiendo la dirección nordeste por la quebrada Arhua, parte baja del cerro Mitupampa, luego prosigue por Llaumay y Ullacaca hasta llegar a la cumbre del cerro Huanacray.

Por el oeste, los linderos prosiguen por los terrenos de Palpa, teniendo como línea divisoria los hitos demarcados en Ocón y el cerro Cuñigúmen. Por el noreste, con los predios particulares de Saume, Santo Domingo, Llamarada, Pacaraos, la Acequia de Vilca y una sección del río Chancay.

Extractado de “RAICES DE MI PUEBLO: SUMBILCA”-
Autor: RUYER ESPINOZA YUPANQUI

miércoles, 16 de septiembre de 2015

SUMBILCA: TIERRA DE MAGIA Y ENCANTO


El conjunto arqueológico de Wancavirga visto desde Sumbilca


Hace pocos días estuve en Sumbilca, el pueblo de mis padres y de mi infancia. Regresar a Sumbilca ha sido rememorar momentos de infinita calma de aquellos días felices en la vieja escuelita  425.

En  esta ocasión,  todo mi interés ha sido hurgar un poco más en el pasado esplendoroso del pueblo de Sumbilca; para ello he tenido que volver después de muchos años, a los predios naturales de  los antiguos wancavilcas, ubicados a lo largo de la cresta de la montaña desde Shucullcancha- Canto Punta hasta Cerín.

Antes de relatar nuestro periplo a Wancavirga quiero manifestar que el único propósito de esta crónica es contribuir al  esfuerzo de muchas personas apasionadas por ahondar en las raíces de la tradición oral y explorar aquellas leyendas locales e historias míticas transmitidas de generación en generación.


Quebrada de Inquirhuay - Sumbilca

La quebrada de Inquirhuay  es el  lugar ideal para soñar con la imaginación; es un lugar donde la magia, el encanto y la ilusión no tienen fin, es un pedazo de Sumbilca con mucha fantasía y misterio,  con antiguos mitos y leyendas por redescubrir y  fascinantes paisajes por explorar. Allí se tejen muchas historias increíbles como la de las “vacas cerreras” de Checcho, que la conseja popular refiere que en dicha zona el diablo puso  una piedra y cuando las vacas la lamían se volvían salvajes escapando de sus dueños hacia el campo; otro de los relatos populares cargado de mucho misterio menciona al sitio de Tapar como el punto donde se aparecían bailando los “wancos de Tapar”; también se dice que en dicho lugar se avistaban extrañas apariciones como las “cornetas de oro” que colgaban de unos peñascos próximos a Tapar. Nuestros abuelos  comentaban  que entre Manturín y Macha - Macha se escuchaban los tañidos ahogados de una campana, y se creía que el diablo tocaba su campana.



El paraje de Tapar - Sumbilca


Curaccalle - Sumbilca

Por estos lugares hay un sinnúmero de historias fabulosas, de relatos orales plagados de misterio, con el sello de increíble; así como también se dice que el diablo construyó un canal de regadío en la localidad de Inquirhuay, seguramente por la promesa de algún mortal a cambio de su alma; hoy en día este canal se puede apreciar en dicho lugar. El  paraje de Curaccalle era el lugar preferido de los seres malignos, se dice que por esos lares vivió  el legendario “Diablo Mateo”, que también recorría las ubicaciones de Tanacancha, Lucma y Pacha - Paque.


El canal del diablo en Inquirhuay - Sumbilca



VISITA  AL  PUEBLO  PRECOLOMBINO  DE
WANCAVIRGA


Para llegar a Wancavirga desde Sumbilca, lo hacemos por el camino antiguo hacia Rauma que pasa al costado del cementerio sumbilcano;  después de ascender caminando unos  cortos tramos, ingresamos a la posesión de Canto Punta, que viene a ser una extensión del complejo arqueológico  Wancavirga.


Antiguo camino a Rauma por allí llegamos a Canto Punta


Desde este lugar que parece mágico percibimos una quietud indescriptible, además de disfrutar los aromas de tantas flores bellas y plantas lugareñas como la muña, el quishuar, el tarwi, la flor de chilco, la escoba, el vallico, los shaullis y vizcaínos; también desde este mirador podemos gozar de una hermosa  vista, que incluye al imponente pueblo de Sumbilca.

En esta armonía ecológica de Canto Punta, todavía sobreviven especies nativas importantes como: el viscayno, la yerbasanta, la cola de zorro, la artamisa o marco, el chilco, la chichinpa, el quincho, la escoba, la manzanita, el shaule, el maicillo, la mauca, el pinao, la totora, diversos musgos y helechos, la muña, el tarwi, el wiñay-mozo, el brinca-mozo, el tapate, el pajarito, la llugurma, el ashpipino, la pancuncha, el llivo, la macha-macha, 
el buro-buro ó 3 cruces, entre otros.  

Desde la época colonial hasta nuestros días  muchos  árboles y arbustos de la zona han sido exterminados  lentamente para utilizarlos como leña o alimento del ganado, clara muestra es la destrucción del milenario arbusto de la cantuta “flor sagrada de los Incas”, que existió en Canto Punta.


En la actualidad Canto Punta no presenta construcciones importantes, solo restos dispersos de cimientos destruidos de lo que alguna vez fueron estructuras pétreas de singular consideración. Sin  duda este es el mejor lugar para atisbar todo el panorama del pueblo de los Ichocas e Ishcayantas.


Bloque de piedra de formas poligonales y gran simetría, clara evidencia que Wancavirga tuvo una admirable arquitectura (Canto Punta).


Piedra encontrada en Canto Punta denota un extraordinario alisado y magnifico corte con la técnica Inca.


Recordamos que en Canto Punta, existió por varios siglos el emblemático árbol incaico de la cantuta y que la inconsciencia e ignorancia destruyeron esta hermosa flor. Aquí nos llamó la atención encontrar un bloque poligonal de piedra finamente labrada de aproximadamente 80 centímetros de largo, con evidencias muy claras de que la estaban trabajando para cortarla con la antigua técnica inca; esto nos demostraría que los habitantes de esta comarca también conocieron dicho método que solo los incas dominaron.



Todo el lugar es un pequeño paraíso terrenal, con un ecosistema especial donde se relacionan todos sus elementos en una perfecta armonía natural.

Canto Punta


Minutos más tarde visitamos el área principal del conjunto arqueológico de  Wancavirga, situado  hacia el Este de Canto Punta sobre una pequeña hoyada  rodeada de grandes  peñascos. En esta época (30 de agosto del 2015) todo el lugar está cubierto de abundante vegetación que impide una buena  visibilidad del terreno, sin embargo la visión del paisaje es admirable, extraordinaria, nos embriaga los sentidos por tanta  belleza natural que allí encontramos. Al igual que Canto Punta, Wancavirga también ha sufrido la destrucción de sus estructuras a manos de leñadores, pastores y personas inescrupulosas que practican el huaqueo robando valiosas piezas de cerámica.

Restos diseminados del barrio residencial de Wancavirga. Valioso tesoro monumental absurdamente destruido por la ignorancia.

Parte de los cimientos de Wancavirga.

Vista general del barrio residencial de Wancavirga,  semi oculto por la vegetación.

En la parte inferior de Wancavirga, bajando hacia el camino a Rauma, podemos advertir la existencia de una  gran muralla de piedras de aproximadamente tres o cuatro metros de altura, que  circundaba y protegía el antiguo pueblo de Wancavirga.

Vista de un muro de contención de una formidable muralla de la ciudadela precolombina de Wancavirga que resguardaba  a sus habitantes de los intrusos.

Muralla de Wancavirga


 Al lado Este de Wancavirga bajando la montaña hacia “Cullutrume” nos encontramos con “Recaudilloso” que de acuerdo a la tradición oral es un río subterráneo que cruza con el camino real que va a hacia Rauma. Este enigmático lugar es parte de la cosmovisión andina “Kay Pacha” de los antiguos moradores de esta zona, que tenían la creencia que las almas de los muertos ascienden al Hanan Pacha (cielo) después de una rigurosa evaluación en el río de los muertos, que para este caso sería “Recaudilloso”. Luego solo las almas justas cruzarían el referido río montado sobre el pelaje de  un perro negro hacia el mundo superior donde habitaban los dioses como Viracocha, Inti, Mama Quilla, Pachacámac, Mama Cocha, entre otros.



Recaudilloso era el camino obligatorio de las almas que emprendían el viaje final hacia el Hanan Pacha.

Recaudilloso - Wancavirga

En Sumbilca   no solo nació la música con arpa y violín, sino que encontramos un pueblo grande con una gran historia, muy real, y dentro de un marco  impresionante hallamos  un cielo azul dibujado por nubes muy blancas, con un sol resplandeciente que inspiran tranquilidad; es el lugar perfecto que soñamos alguna vez.


Sumbilca
Un sitio ideal para sentir una emoción  especial, para sentir toda la fuerza de la naturaleza y alcanzar una conexión única. Todas estas sensaciones y realidades podrán disfrutarse  plenamente, en una visita al pueblo de  Sumbilca, y  al conjunto arqueológico de  Wancavirga, donde la magia y el encanto se unen para hacer de esta tierra un lugar encantador, un destino inolvidable.

Escribe: RUYER  ESPINOZA  YUPANQUI

Fuente: "Raíces de mi Pueblo Huaral"







                                         





sábado, 6 de junio de 2015

EL TITULO INMEMORARIAL DE SUMBILCA





El pueblo de Sumbilca en la provincia de Huaral - Perú



EL TITULO INMEMORARIAL DE SUMBILCA
              
            En los más de 400 años de existencia institucional de la Comunidad Campesina de Sumbilca, en muchas oportunidades han ocurrido  serios conflictos con las comunidades vecinas a causa de la imprecisión y la carencia de límites entre ellas. Es el caso que Sumbilca como muchos pueblos del Perú por la falta de formalización de la propiedad comunal presentan serios problemas e inadecuaciones que desencadenan en diversas controversias obstaculizando el desarrollo del país.

             La historia de Sumbilca registra muchos litigios con las comunidades colindantes de Marco, Huándaro, Rauma,y el centro poblado de  Palpa, donde mediaron fuertes enfrentamientos entre campesinos con resultados lamentables que recordar, como los ocurridos el año 2009 con los pobladores de Palpa, cuya disputa es por la zona de Pisquillo, Orcon, Pumahuaca, Reserva Prodacc- Pisquillo, Quilca y Cayán, tierras ancestralmente propiedad de la Comunidad Campesina de Sumbilca, y con el paso de los años parte de esto terrenos fueron olvidados por los sumbilcanos quedando a merced de los traficantes e invasores de tierras. Estos terrenos en litigio pertenecientes inmemorialmente a la Comunidad Campesina de Sumbilca, también pertenecen desde el año 1940 a la jurisdicción política del distrito de Aulcallama.

        A continuación veamos el Titulo de la Conquista de la Comunidad Campesina de Sumbilca, suscrita por las autoridades correspondientes  con motivo del primer pleito por linderos de los sumbilcanos con sus vecinos en aquellos años de la Conquista. El documento está fechado el 08 de febrero de 1604.


TITULO DE LA CONQUISTA DE
LA  COMUNIDAD DE SUMBILCA




El Excelentísimo Señor Conde de Vuestra Excelencia Dignísimo Presidente del Superior: Propuso a la real persona para el mejor gobierno de Madrid. Conviene a los comunes de Sumbilca este Titulo de la Conquista, Provincia de Canta, Doctrina de Guamantanga, dan fe por los linderos, lugares y jurisdicciones; primero don Lorenzo Campos, Alcalde Mayor de la Doctrina de Guamantanga, descargan su conciencia, conociendo lugares, estando rodeados de hombres principales y comunes del pueblo de Marco, Alcalde Ordinario Vicente Estrada, Cacique don Juan de Oria del Pueblo de Rauma, primer lugar: Huanacray, Junic (Juniac), Allcoderpán, Biscapucro, Quilcaycocha, Tarocoscay, Tinyaguaren,Llaumay, Cucurhuay, Shullca, Cocachacra, Maquillas, Pingullungo, Pacaybamba, Ayacoto, Ichincoto, Leclespampa, Chunpampa (Pinaopampa), Poricocha, al medio de la loma de la conquista da vuelta por Vilca, Huayo, Añasmayo, Alancho, Caracuasi, Caracalzón, Yahuana, Toma, Chincay, Huactapunco, Coconhuaylla, Pallpán, Capilla Vieja, Huancayoc, Huiruma, Auraspampa, Huanochaquín, Potaca-Carpa, Atashaulli, Quiquijirca, Sucsuy (Shucsho), Rupaypampa, Icanjirca, encuentra su derecho legítimo, Titulo Primero según manda los renglones mayores del primer capítulo.

Expedientes con los testigos solo el juramento y presentación del primero lo han de escribir por extenso el de los demás sumariamente en aquel término por la ley de este Titulo mando según que tienen su derecho bajo los testigos para lo mejor que convenga de los pueblos de los Atavillos Bajos, don Manuel Tello del pueblo de Chaupis, don Marcos De La Torre del pueblo de Pallac, don Francisco Celedonio del pueblo de San Agustín: Del pueblo de Huándaro los comunes dan fe con su Alcalde Ordinario don Hipólito Poma y su Principal.

Yo Gobernador don Santiago Guardamino, mando del Repartimiento de Guamantanga con cargo y conciencia que me den cuenta el Cacique Primero don Juan de Oria por los Títulos de los de Sumbilca, que por las pocas aguas está amparado como que son secos en Pampa de Dios.
Guamantanga, 12 de febrero de 1604 años.

Asumo las razones de los señores Cacique don Juan Oria, para que los indios de Sumbilca tengan mejor derecho, según mandan sus Títulos y sus sitios. Así lo preveo y mando—Santiago Guardamino.

Yo don Juan de Oria, natural del pueblo San Cristóbal de Rauma, en once días del mes de febrero de mil seis cientos cincuenta y siete años. Yo el otro ocurrí para la llamada de don Santiago Guardamino, Gobernador de este Repartimiento, a pedimento del otro Gobernador para el común del Sumbilca para los títulos y lugares, sus convenientes preferidos desde la Conquista por la prueba que le pertenecen a los otros indios originarios de Sumbilca, los que quieren apropiarse los indios de tres pueblos, como de Rauma, de Huándaro, de Marco son mencionados sin real lugar los otros parajes y lugares, manda de la Conquista según que mande el Título.

Cuenta a Dios y a esta señal de la cruz que les toca el derecho en real y verdad, para que conste lo firme con testigos que se hallaron presentes, en primer lugar el común del pueblo de Rauma, y  en segundo lugar del pueblo de Marco, y don Juan Evangelista De La Torre, los que firmaron conmigo en once días del mes de febrero del mil seis cientos cincuenta y siete años, como cristianos declaramos en el paraje de Yacto Pampa del común de Sumbilca..Juan Oria, Testigo; Juan Evangelista De La Torre, Segundo Cacique; Juan Huamán Apu-Rupaychagua, Ubaldo Simón Apu-rupaychagua, Alcalde Ordinario; los dos principales, Valerio Carhuachagua y Juan Sánchez, ante mi Pablo Mateo, Escribano del Cabildo.

(Tomado de "RAÍCES DE MI PUEBLO" de Ruyer Espinoza Yupanqui)

jueves, 27 de noviembre de 2014

EL GRAN PROBLEMA DE LA COMUNIDAD DE SUMBILCA


“SUMBILCA: REFLEXIÓN  FINAL”

Escribe: Ruyer Espinoza Yupanqui




“Raíces de mi pueblo”  inicia un recorrido por la identidad de nuestra comunidad sumbilcana, enseñándonos una tradición de rica e insospechable alcurnia. Asimismo, esta tentativa acuciosa, filialmente sentimental, documentalmente historiada no solo trasciende la evocación y el rescoldo ciertamente romántico sino que compromete a proponer alternativas que posibiliten la revaloración de la estructura social sumbilcana, que está inmersa en una profunda crisis, producto de la discontinuidad entre su pasado riquísimo, extraordinario, creador y su presente desalentador, agobiante, oscuro, porque la comunidad de Sumbilca como todo el espacio andino, enfrenta la incapacidad de satisfacer las necesidades básicas en su ámbito de influencia, debido al escaso desarrollo de sus fuerzas productivas en relación a la dinámica económica del sector capitalista que generalmente se encuentra en la costa.

Esta ruptura entre el pasado glorioso y la modernización que nos ha traído el desarrollo acelerado del capitalismo, es la causa fundamental de la crisis sumbilcana y de la mayoría de comunidades andinas, que  por no saber sobreponerse a la dependencia y a los cambios estructurales, han perdido su identidad y su herencia.

Es vital que Sumbilca aperture una reconciliación consigo misma, y de la síntesis encuentre  su nuevo cauce, para potenciar su posibilidades, teniendo en cuenta su riquísimo folklor, su maravilloso y extraordinario  legado, a fin de continuar el rol histórico que le toca cumplir.

La comunidad  campesina, cuyo origen es el ayllu, por esencia es comunista, lo ha sido por más de 200 siglos, entonces debe saber subsistir en una economía de mercado, aprovechando sus recursos, potencialidades, calidades y creando variadas y complejas estrategias de sobrevivencia, sobre todo debe hacerlo comunitariamente.

El año 1985, en un sencillo diagnóstico decíamos: “hay que evitar la dispersión de los medios de producción y la diseminación de los pequeños productores, a través del  fortalecimiento de la comunidad  campesina, otrora base fundamental de la organización político social económica del poderoso Imperio Tahuantinsuyo. Todos los capitales y demás medios de producción como tierras, agua, herramientas, abonos, conocimientos, fuerza humana, etc., deben ser comunes, perteneciendo por igual a todos los miembros de la comunidad. De esta manera se evitará el inmenso derroche de energía humana, el empeoramiento progresivo de las condiciones de producción y el encarecimiento de los medios de producción, como ocurre en el actual régimen de propiedad parcelaria”  (1).

Cualquier estudio que rodee el problema campesino, sin descubrir su verdadera esencia, sin duda, serán las propuestas reformistas de la burguesía. Entonces es necesario modificar el modo de producción actual, como única manera de romper la dependencia que impone el dualismo estructural.

Desde el año 1969 en Sumbilca empieza a notarse un proceso de incorporación a una débil economía mercantil motivando una aparente bonanza económica de algunos comuneros, pero a la vez originando una grave crisis para la comunidad. Pues con el cambio de producción de autoconsumo por una producción  de mercado, se inicia un proceso de desintegración comunal, es cuando, cada quien busca ser  más o mejor  que el otro. En esta behetría comunal aparecen sectores geográficos muy marcados como pueblo (Sumbilca), Piscocoto, Cucapunco, Pacaybamba, y porque no también mencionar a Quilca, cada zona, cada sector con sus propios intereses, necesidades y prioridades.

Esta desarticulación comunal, incontenible e histórica ha ocasionado una lucha intestina que ha resentido la unidad comunitaria. Ante esta cruda realidad, solo una adecuada y “nueva forma democrática” de organización interna podrá remediar este problema (2).

Como lo habíamos anotado anteriormente, en Sumbilca  a finales de  los años sesenta es cuando comienza su decrecimiento  integral  en su proceso evolutivo; la historicidad de la  integración comunal, antes solida y centralizada en el pueblo de Sumbilca, empieza a resquebrajarse Interactuando negativamente en su entorno local, con una innegable conclusión la pulverización de la otrora gran comunidad campesina de Sumbilca.

Está demostrado que históricamente la comunidad de Sumbilca frente a los múltiples problemas que enfrenta no se somete al dominio de las adversidades, no claudica, no sucumbe, más al contrario se reinventa para continuar su rumbo, se recarga de nuevos bríos buscando una esperanza salvadora.

Creemos que para Sumbilca y para el resto del Perú marginado, las posibilidades son muchas. Lo podemos realizar con dignidad, con altura, con orgullo, porque sabemos de nuestras fuerzas, conocemos las raíces de nuestro pueblo y vamos a reivindicar nuestro papel histórico.





(1). Ruyer Espinoza Yupanqui; “DESARROLLO DEL CAPITALISMO EN LAS COMUNIDADES TRADICIONALES DEL PERU. EL CASO DE LAS COMUNIDADES SERRANAS DEL VALLE ALTO DE HUARAL”, Ediciones Atavillos, Instituto de Investigaciones Economicas – UNMSM, 1985.

(2). Ruyer Espinoza Yupanqui; “PANORAMA EDUCACIONAL EN LA COMUNIDAD CAMPESINA DE SUMBILCA- HUARAL”. Ediciones Atavillos, CIAP, 1985, p.18.

martes, 19 de noviembre de 2013

CRONOLOGÍA DE LA EDUCACIÓN SUMBILCANA
( Parte II )

© Extratado de “Panorama Educacional de la Comunidad Campesina de Sumbilca Huaral” de Ruyer Espinoza Yupanqui ; publicado por la Escuela No. 20434  y  Ediciones  Atavillos – 1985.

1877- El Teniente Gobernador de Sumbilca Inocente Sánchez  solicita al Inspector Provincial que se nombre al Preceptor de la Escuela de Sumbilca.
1906- Las Escuelas Fiscales de Sumbilca se crean durante la gestión del alcalde Victorino Espinoza, del Regidor Manuel Huaranga, del Segundo Regidor Juan C. Félix, del Sindico de Rentas  Leónidas Rondón, del Sindico de Gastos Eugenio Gómez.
1906- Las primeras alumnas matriculadas en la Escuela Fiscal No. 4245, que rindieron examen promocional logrando aprobar satisfactoriamente  fueron: Emilia Felipe, Adelaida Espinoza, Benjamina Evaristo, Santos Candio, Santos Espinoza, Elena Erazo, Santos C. Melgarejo, Emilia Poma, Rosa Sánchez, Micaela Padilla, Virginia Evaristo, Marcelina Barreto, Ana Cecilia Gallardo, Cleofé Santos, Feliciana Crespo, Honorata Silva, Donatila Carhuachagua, Placida Rojas, Paulina Rojas, Martina Porras; y las siguientes alumnas estando matriculadas no se presentaron a examen fueron: Benigna Reátegui, Santos Carhuachagua, Artemia Torres, Aurelia Sánchez, Lila Erazo, Heriberta Evaristo,  Nicolaza Espinoza, Tolentina Yupanqui, Dionisia Erazo, Fortunata  Espinoza, Pascuala Poma, Santos Padilla, Fidela Carhuachagua, Catalina Duran, Justa Espinoza, Domitila Espinoza, Máxima Crespo, Saturnina Salazar, Marcelina Espinoza, Estelina Carhuachagua, Amalia De La Cruz, Celsa Erazo, Melanía Félix, Juana Campos, Leoncia Duran, Paula Carlos, Amelia Félix, Herminia Espinoza, Santos Duran, Clotilde Espinoza, y Fortunata Carhuachagua. Se examinaron los cursos de Lectura, Catecismo, Gramática, Aritmética, Historia del Perú y del Mundo, Geografía General, Educación Moral, Lecciones de Cosas, Trabajo Manual Educativo para la mujer, Historia Santa y Economía Domestica.  
1912- Siendo  Matilde R. Libia la Directora Interina de la Escuela de Mujeres No. 4245, recibe la visita del Inspector Provincial de Canta.
1916- Llega a Sumbilca el recordado maestro Pariamarquino Roberto Ollague Coronado  para laborar en la Escuela  de Varones No. 4244. El año 1917 se marcharía para regresar  en 1920 a solicitud de la Comunidad.
1922- Egresa la primera promoción de la Escuela de Varones No. 4244, conformada por los alumnos: Alberto Erazo Evaristo, Isaac Espinoza Espinoza, Hermelindo Erazo Poma y Crisanto Espinoza Padilla.
1922- A través de una circular el Gobernador de Sumbilca decía al Director de la Escuela No. 425, “Durante las fiestas patrias los profesores deberán ofrecer un discurso y una copia de la misma será remitida a la Gobernación. Las pitanzas no son obligatorias sino para los profesores que ganan cinco libras”.
1924- El Club “Edilberto Zavala” de Huándaro solicita al comisionado escolar de Sumbilca, que reabra la Escuela de Huándaro, cerrada desde el año 1922.
1925- La directora de la Escuela Mixta de Rauma, Carmen Padilla, c omunica al Director de la Escuela de Sumbilca (Roberto Ollague) que no va asistir a la reunión acordada debido a que sus alumnos no tienen uniforme.
1925- El Inspector Provincial de Canta, Severino Villar, al visitar la Escuela de Mujeres de Sumbilca, concluye que el local es inadecuado, oscuro, y había recomendado que la Comunidad haga ventanas.
1926- La Escuela de Huándaro carecía de útiles escolares, y los pedía a la Escuela de Sumbilca.
1939- A iniciativa del Director de la Escuela No. 425, Arístides Fuertes, se construye el Parque “Hipólito Unanue”, en el lugar donde anteriormente se encontraba el cementerio local.
1944- En una campaña para erradicar el analfabetismo en la provincia de Canta, el Inspector Provincial Marcial Sánchez Medina informa que en Sumbilca hay 104 analfabetos, 32 hombres y 72 mujeres. El año 1963 el Inspector Distrital de Educación Raúl Peña León informa que solo había 30 analfabetos en Sumbilca.
1948- Las autoridades educativas de Canta refieren que en Sumbilca el uniforme escolar es usado en forma inusual y en la cristina se lleva adornos extraños.
1948- Se crea la Escuela Primaria Mixta de Piscocoto No. 4201.
1950- Se crea la Escuela Primaria Mixta de Pacaybamba No.4209.
1964- Se crea el Colegio Nacional Mixto San Juan Bautista de Sumbilca. El año 1963 sería recesado por falta de alumnos.
1985- Se crea la Escuela  Estatal de Cucapunco, a iniciativa de los padres de familia y el apoyo del Director de la Escuela No. 20434 de Sumbilca el profesor Félix Espinoza Jiménez.
1985- La Escuela No. 20434 de Sumbilca toma posesión de los terrenos "Jarrito de Agua" donados por la profesora Pilar Barreto.

© Extratado de “Panorama Educacional de la Comunidad Campesina de Sumbilca Huaral” de Ruyer Espinoza Yupanqui ; publicado por la Escuela No. 20434  y  Ediciones  Atavillos – 1985.


El moderno local de la Intitución Educativa Integrada  No. 20434 "Manuel Santos Gallardo" de Sumbilca, que algunos llaman "San Juan Bautista" en recuerdo del colegio  secundario que fue recesado el año 1963