miércoles, 18 de febrero de 2026

TADEO YUPANQUI, Un bandolero social

 

TADEO YUPANQUI, UN BANDOLERO SOCIAL

Tadeo Yupanqui (Imagen figurada)

     La información documental acerca de la existencia del sumbilcano Tadeo Yupanqui es escasa; sin embargo, los relatos de tradición oral transmitidos por generaciones sugieren su presencia hacia fines del siglo XIX, periodo caracterizado por una intensa conflictividad social en el Perú.

            De acuerdo con estas fuentes orales, sus incursiones y desplazamientos dieron lugar a percepciones contrapuestas. Para algunos, fue considerado un simple salteador de caminos; para otros, en cambio, se trató de un personaje solidario y generoso, dotado de un marcado sentido de justicia frente a la opresión y al malestar social. Se le describe como un individuo que no dudaba en enfrentarse a los hacendados del valle bajo de Huaral, así como a los miembros de la Guardia Civil que lo perseguían.

        Con el tiempo, adquirió entre amplios sectores de la población la imagen de un justiciero que se habría rebelado contra la tiranía y la injusticia del Estado, defendiendo a los pobladores de los abusos cometidos por poderosos terratenientes de la región. En este contexto, numerosos simpatizantes se habrían sumado a su causa, conformando una banda que lo acompañaba en sus incursiones por diversas haciendas del valle bajo.

      Durante los últimos años del siglo XIX y las primeras décadas del siglo XX, el bandolerismo se consolidó como un fenómeno persistente en distintas regiones del Perú, especialmente en áreas rurales donde la presencia efectiva del Estado era limitada. En ese escenario, la geografía accidentada, las profundas desigualdades sociales y la debilidad institucional favorecieron la aparición de grupos armados dedicados al asalto, el saqueo y la extorsión. Muchos de estos bandoleros actuaban en cuadrillas organizadas y operaban en rutas comerciales, haciendas o zonas de tránsito obligado. Su accionar generaba temor tanto en las autoridades como en la población local; no obstante, también dio lugar a interpretaciones más complejas. En determinados casos, algunos de estos personajes fueron percibidos por sectores populares como figuras de resistencia frente a los abusos de poder, lo que contribuyó a forjar una imagen ambivalente, situada entre la criminalidad y la justicia social.

        En este sentido, al igual que el célebre Luis Pardo Novoa, Tadeo Yupanqui alcanzó notoriedad y llegó a convertirse en un símbolo de rebeldía para los campesinos de la región, a quienes presuntamente auxiliaba, lo que motivó su asociación con la figura del “Róbin Hood”. Su trayectoria ilustra cómo el bandolerismo podía adquirir dimensiones sociales y simbólicas que trascendían la mera actividad delictiva.

SERIE: Raíces de mi Pueblo 2026-02

Ruyer Espinoza Yupanqui